sábado, 2 de enero de 2010

El taxi amigo

A mí lo único que me importa es que mis hijos sean felices. Tengo 16 hijos con 13 mujeres diferentes, uno es playo, otro bisexual, una es puta, bretea en el rey y la vara, y otro es transexual. Que rico guindarse de una panocha le dije el otro día a mi hija y mi hijo pues, si se va guindar de una picha por lo menos le doy su protección y le digo que se cuide. La otra noche mi hija, la prostituta, que tiene semerendo piernon (óigame le cuento, si no fuera mi hija le volaría picha toda la noche) me pidió que la llevara al rey por que se le había hecho tarde, yo no quería, al menos no quería verlo con mis ojos, pero finalmente la fui a dejar con una lagrima en la cara. Ella es profesora, de educación física y donde usted la ve gana 600 mil de profesora y se echa su millón siendo puta, condenada la mujer, pero eso si le dije, si un gringo llega a usted a ofrecerle un millón por una culeada, dígale que no, porque esa es una picha llena de sida. En cuanto a mi hijo transexual, no entiendo muy bien lo que él siente, lo único que entiendo es que es mi hijo y lo amo, y eso es lo único que importa, si él quiere ponerse tacones y pinturrejearse la boca, y si lo hace feliz, es su vida. Acá donde usted me ve, mechudo, panzón y feo, fui un jugador famoso de pasado, estuve en el saprissa, la liga y demás. Me duele que mi hijo se haya ido con su madre, sin embargo de vez en cuando nos vemos y me cuenta sus ligues con playos y yo siempre le daré sus condones. Cuando él era pequeño y yo caí preso, su madre no lo dejaba visitarme, y ahora con sus 26 años me cuenta todo lo que la señora le decía. Lo importante de un ser humano, es querer luchar por sí mismo y por su superación. Tal vez si usted hubiera tenido el apoyo de sus padres no estaría llegando a las 12:30. Carlos Campos, mi taxi amigo…